Lunes, 10 de Enero del 2022
Desafíos de la sostenibilidad en el rubro aguacate en México, en virtud de las expectativas mundiales para 2030
Cuando se establecen las expectativas para las metas del milenio, más aún ahorita, y con una visión enfocada en el cumplimiento de las metas del milenio hacía el año 2030.
México y la industria aguacatera en sus desafíos tanto organizativos como productivos, se hace necesario cumplir con tres premisas esenciales:
1.- La sostenibilidad
2.- La productividad
3.- La generación de recursos, en concordancia y armonía con la conservación de los mismos recursos productivos
Estás premisas no sólo las establece las Naciones Unidas en sus principios del desarrollo sostenible para las metas del año 2030 del desarrollo a nivel mundial.
Dicho esto, también las organizaciones productoras y el gobierno de México, se enfatiza su norte basado en la productividad del aguacate, respetando las condiciones edafo climáticas (del suelo y clima), así como las condiciones climáticas del micro suelo, de la presencia viva y sana de microorganismos, para que le provean a las plantas de los elementos necesarios tanto macro como los micro nutrientes, que no sólo viabilicen su desarrollo, sino la inocuidad (libre de enfermedades) para su apto consumo.
En G&P logística en comercio exterior, conscientes de que el aguacate como producto indispensable del negocio exportador que provee de sustento a tantas familias y al país, se debe cuidar que el mismo sea de alta y de óptima calidad para ser exportado a los mercados tradicionales, y porqué no, mercados emergentes, ya que México es el primer exportador de aguacate del mundo.
Para ello es necesario obtener las certificaciones del servicio nacional de sanidad e inocuidad y calidad agroalimentaria (SENASICA).
Es imprescindible mantener los sistemas de riego a tono y la utilización de todos los insumos necesarios para la producción del aguacate de forma adecuada y con muchísima calidad, que se permita obtener las certificaciones necesarias sin tanto trámite burocrático, aparte de eso los requisitos en cuanto al manejo de la producción, post cosecha, pueda automatizarse, y que los practicantes de las granjas productoras de aguacate tengan muy en cuenta todos estos elementos. Y acceso a formación continua.
Es necesaria la utilización de productos 100% orgánicos que garanticen la seguridad, la salud o la salubridad y los elementos del medio ambiente con una producción ética empresarial.
Y no podía faltar las certificaciones como empresas agrícolas responsables a todos nuestros productores de aguacate cumpliendo así con los preceptos tanto nacionales como internacionales y laborales haciéndolos permisibles para la producción y exportación desde México hacia los Estados Unidos y Canadá, entre otros mercados.
Dicho esto la sostenibilidad en la producción del aguacate en México tiene que ver con la utilización de todos los elementos necesarios con respecto a la productividad, poder llevar los niveles de tierras cultivadas, a contar con altos conocimientos y experiencias de agricultores, mejoramiento, avances y con la totalidad de las situaciones que se muestran en el sector rural.
Avances tecnológicos que han venido presentándose, aquí no hablamos del concepto manejado desde la Revolución verde, que no ha constituido una respuesta adecuada para la totalidad de las situaciones que se muestran en el sector rural, y la industria aguacatera no se escapa de este elemento vital, sobre todo aquí en Latinoamérica.
Aunque muchas veces hay que tener cuidado con ciertas innovaciones, las cuales no resultan del todo apropiadas para que sean compatibles con la obtención de las certificaciones aguacateras, y para la exportación más aún cuando se utilizan en comunidades que no son apropiadas por su alto valor de precio e implantación.
Para ello es necesario obtener las certificaciones del servicio nacional de sanidad e inocuidad y calidad agroalimentaria (SENASICA).
Es imprescindible mantener los sistemas de riego a tono y la utilización de todos los insumos necesarios para la producción del aguacate de forma adecuada y con muchísima calidad, que se permita obtener las certificaciones necesarias sin tanto trámite burocrático, aparte de eso los requisitos en cuanto al manejo de la producción, post cosecha, pueda automatizarse, y que los practicantes de las granjas productoras de aguacate tengan muy en cuenta todos estos elementos. Y acceso a formación continua.
Es necesaria la utilización de productos 100% orgánicos que garanticen la seguridad, la salud o la salubridad y los elementos del medio ambiente con una producción ética empresarial.
Y no podía faltar las certificaciones como empresas agrícolas responsables a todos nuestros productores de aguacate cumpliendo así con los preceptos tanto nacionales como internacionales y laborales haciéndolos permisibles para la producción y exportación desde México hacia los Estados Unidos y Canadá, entre otros mercados.
Dicho esto la sostenibilidad en la producción del aguacate en México tiene que ver con la utilización de todos los elementos necesarios con respecto a la productividad, poder llevar los niveles de tierras cultivadas, a contar con altos conocimientos y experiencias de agricultores, mejoramiento, avances y con la totalidad de las situaciones que se muestran en el sector rural.
Avances tecnológicos que han venido presentándose, aquí no hablamos del concepto manejado desde la Revolución verde, que no ha constituido una respuesta adecuada para la totalidad de las situaciones que se muestran en el sector rural, y la industria aguacatera no se escapa de este elemento vital, sobre todo aquí en Latinoamérica.
Aunque muchas veces hay que tener cuidado con ciertas innovaciones, las cuales no resultan del todo apropiadas para que sean compatibles con la obtención de las certificaciones aguacateras, y para la exportación más aún cuando se utilizan en comunidades que no son apropiadas por su alto valor de precio e implantación.
Son muy costosas para la mayoría de los productores y de repente tienen tierras marginales, que tienen escasos recursos y no generan la total productividad que se aspira y desea.
Hay que evitar que los avances tecnológicos en lugar de mejorar la vida de los agricultores y mejorar la sustentabilidad del propio sistema, impongan un afán de lucro económico con monopolios voraces en la comercialización.
Hay que evitar que los avances tecnológicos en lugar de mejorar la vida de los agricultores y mejorar la sustentabilidad del propio sistema, impongan un afán de lucro económico con monopolios voraces en la comercialización.
Y que ésta sólo sea basada en máximo producto y exportación, sin importar el daño que se le causa al medio ambiente, a la tierra o al suelo, así como en la productividad del rubro aguacate, que es necesario mantener sus niveles por siempre ya que es el primer rubro de exportación en México.
Este valor técnico ha traído como consecuencia que la formación profesional se ve a veces limitada y no debe ser así, esto no debe atentar contra el desarrollo sustentable.
Aquí no nos referimos solamente al desarrollo sustentable planteado en los años 70 sino a la sostenibilidad del rubro como tal, donde todos los entes involucrados se vean beneficiados sin dañar el suelo, el ambiente la productividad y la vida.
Aquí no nos referimos solamente al desarrollo sustentable planteado en los años 70 sino a la sostenibilidad del rubro como tal, donde todos los entes involucrados se vean beneficiados sin dañar el suelo, el ambiente la productividad y la vida.
Así como la calidad de los productos para la exportación como un elemento y una premisa básica para lograr una agricultura sostenible que equilibre el bienestar ambiental en conjunto con la equidad social.
La viabilidad económica, entre otros aspectos de la sociedad y en la productividad del aguacate y las fincas aguacateras en México no se escapan de esta base estratégica del desarrollo rural integral para la seguridad y soberanía alimentaria de la nación.
G&P logística en comercio exterior ©2021.